Quadriga® 2012-2016  Ciencia - Conocimiento - Libertad www.laquadriga.com

Imprimir

El plan de Figueres para asesinar al Dr. Calderón Guardia

on . Posted in Contemporánea

Ratio:  / 38
MaloBueno 

 Homer DávilaSi hay temas que aún causan mucha discusión a pesar del paso de los años y décadas en Costa Rica, es todo lo referente al golpe de Estado de 1948, dirigido por José Figueres Ferrer y que para la posteridad ha sido llamado o llamada como “Guerra Civil de 1948” o “Revolución del 48”.
Diferentes autores a lo largo de casi siete décadas de acontecido éste oscuro pasaje de la historia de Costa Rica, han navegado por aguas turbias,  y poco claras, haciendo mas bien, un río revuelto.
Los hechos no se han nombrado por su nombre, debido a que la historia como en cualquier parte del mundo, la siguen escribiendo de forma oficial los vencedores.
Hace pocos días, recorriendo las compra y ventas de libros usados de San José, di con un libro pequeño, mas sí grande en contenido. Éste pequeño libro de apariencia rústica y de pocos acabados tipográficos, contenía una de las más fascinantes revelaciones sobre uno de los capítulos de la guerra de 1948.
El librito contenía una narración que empezaba de la siguiente forma:

«En la campaña electoral del 1946 – 1947 Figueres se aprovechó de los muchachos que le apoyábamos en su calidad de Jefe de Acción del partido ulatista – Partido Unión Nacional o PUN- instigándonos a cometer actos de sabotaje y terrorismo; y nos llevó a considerar, en repetidas ocasiones, con su característica dualidad, el asesinato político, como “operación de sanidad moral” según sus propias palabras. Lamentable fue su actitud entonces, como idéntica lo fue durante la guerra civil.
Sin alma de costarricense, nunca asumió en la acción su condición de jefe militar: en aquella campaña presidencial, y con 40 años de edad, aplaudió nuestras acciones en las calles, pero nunca tuvo el coraje de acompañarnos en las luchas contra las brigadas de choque comunistas; y durante las cinco semanas de revolución, nunca oyó siquiera el fragor de las balaceras, pues se mantuvo refugiado, en compañía de sus incondicionales en Santa María de Dota, a 14 kilómetros del frente más cercano, como fue el Empalme.»

Como se entenderá, fue algo impactante al saber que el llamado “sin miedo a nada”, nunca tuvo la valentía de empuñar un fusil, y que solamente se contentó con que otros hicieran por él, lo que él mismo debió hacer.

r-a-calderon-guardiaDoctor Rafael Ángel Calderón Guardia, Benemérito de la Patria.Estas afirmaciones que a continuación presentamos, corroboran lo que nunca se menciona en todos los libros que tratan el tema de la guerra de 1948, sobre las actividades y forma de proceder de José Figueres durante los combates de marzo y abril de dicho año; pues en ninguno de ellos se menciona a un Figueres en el frente de combate junto a sus mercenarios y guerrilleros, sino que solamente es posible saber de él cuando ya las fuerzas del gobierno están vencidas.
Lo anterior también se corrobora con todas las afirmaciones de ex combatientes de la época, los cuales afirman que nunca vieron a Pepe Figueres combatir o empuñar un fusil, siendo éste el líder de un movimiento armado para derrocar un Gobierno que bien que mal, había sido electo de forma popular.

El libro fue publicado en 1992, casi dos años después de la muerte del “sin miedo a nada”, y escrito por el Coronel Édgar Cardona, a quien los historiadores y medios de comunicación sólo lo han dado a conocer como el autor del fallido golpe de Estado contra el gobierno de Facto de Figueres; manteniendo en el olvido, que Cardona fue el padre de la abolición del Ejército de Costa Rica. 
Este libro casi póstumo de Édgar Cardona, no sólo se basa en sus propias afirmaciones, sino que además, incluye otros testimonios de personas que corroboran dichas afirmaciones, como la de Manuel Eduardo Caballero, quien tuvo que ser protegido y exiliado por parte del Gobierno del Presidente Picado, debido a que su vida corría peligro por haber delatado a Figueres y su banda; entre los cuales se encontraba el mismo Cardona.
Todas las informaciones de la época, así como testigos, hacen ver que el plan para asesinar al doctor Calderón Guardia fueron ideas concebidas por José Figueres Ferrer, quien entonces (1947), mantenía una rencilla personal contra el doctor, y a falta de agallas, habría planeado y financiado el acto criminal; quedando éste como el “con miedo a todo”.

tribuna 23-10-1947La Tribuna. 23 de octubre de 1947.


El plan para asesinar al doctor

A continuación transcribimos las declaraciones de Manuel Eduardo Caballero sobre el plan de José Figueres para asesinar al doctor, según lo publicado en el diario La Tribuna el 23 de octubre de 1947:

«Tuve entonces la oportunidad de estar presente en conversaciones que se efectuaron entre los directores de los grupos dedicados a los actos de sabotaje, mejor dicho, de terrorismo, estando presente en ellas por lo general Daniel Oduber Quirós, quien los presidía, Rafael Brenes, Alberto Quirós Sasso y Sidney Ross quienes preparaban los planes para ser aceptados en algunos por Fernando Valverde y José Figueres por lo cual llegué a la conclusión que actuaban con el orden siguiente: Pepe Figueres, Fernando Valverde, Daniel Oduber, Rafael Brenes, Beto Quirós, y Ross, dirigiendo Daniel Oduber en contacto con Figueres y Valverde, a Brenes, Quirós y Ross, y éstos a la vez como por ejemplo Rafael Brenes en Alajuela, siendo Jefe de ese lugar Alvaro Chacón Jinesta, Alberto Quirós con mucha influencia en Cartago dirige el grupo integrado por Coco Castro, Carlos Lara hijo y Manuel Mendiola, y Ross el grupo de Puriscal. Por supuesto, que había golpes separados que se realizaban tomando participación en ellos otros muchos individuos; Cardona, Federico Apéstegui, Pepino Delcore, Roberto Fernández Durán, señalándose como dirigente y en el orden en que actuaban en los actos de terrorismo.»

figueresJosé Figueres.«En un principio estuve de acuerdo en algunos de ellos si lo que se quería demostrar era la organización que existía de un grupo que estaba dispuesto a luchar bajo cualquier circunstancia por un ideal. Sin embargo de un momento a otro me fui dando cuenta de que mis ideales no calzaban en sus actuaciones, lo que me impidió que siguiera fiel a ellos. Un día de tantos se acercó alguien y me dijo que había un plan grande para conocer el cual asistimos a una reunión en la oficina de Pepe Figueres. Estábamos presentes José Figueres, Édgar Cardona, Rafael Brenes, Alberto Quirós Sasso, Daniel Oduber, Álvaro Chacón Jinesta, Ramón Solera, un joven más de Alajuela cuyo nombre no recuerdo y José Lizano, empleado del Bar Azul y dos muchachos de Puriscal a más del que declara Manuel Eduardo Caballero Cubero. Nos fue expuesto el plan que consistía en darle muerte al doctor Rafael Ángel Calderón Guardia. He aquí el plan: estaba debidamente comprobado que el doctor Calderón Guardia durante cinco noches a la semana recorría las mismas calles y a la misma hora en su trayecto entre una casa que visitaba y su residencia. Debo aclarar en ésto que los muchachos de Puriscal se retiraron del plan excusándose por no conocer el terreno en que iba a operar ya que ellos no eran de San José. Daniel Oduber debía estacionar su cuña cerca de los tanques municipales contiguo al Seguro Social, pero quien debía dar la primera alerta era Rafael Brenes, quien se suponía situado frente al Edificio Metálico con su carro y debía salir inmediatamente que viera al doctor despedirse en la puerta de la casa hacia la zona donde debía efectuarse el atentado y suponía estacionarse frente a la casa número 785 de P. Ziegler y apagar y encender los focos manteniéndose a la expectativa para el caso en que el plan fallara, recogernos a todos. Esta señal de Brenes nos pondría en estado de alerta hasta recibir la confirmación de parte de Oduber, que también debía encender y apagar las luces de su cuña tan pronto como el carro en que viajaba el doctor pasara junto a él. Nosotros, o sea Lizano con una sub-ametralladora marca Breda, Alberto Quirós con una sub-ametralladora Niehaussen y yo con una Thompson colocados en una de las esquinas o sea el jardín de la casa de don Manuel Ortuño; y Álvaro Chacón, Román Solera y el otro de Alajuela cuyo nombre no recuerdo, debían estar apostados en el jardín de la casa número 1707 del Licenciado don Arturo Volio y en la del señor Ziegler había de tomarse sin que ninguno de sus moradores conociera nada del hecho que habría de cometerse. Tan pronto como Oduber diera la noticia deberíamos estar listos para actuar, suponiéndose que el carro que deberíamos atacar aminoraría la marcha en el momento de dar la vuelta debido a unos huecos que existían en la calle».

oduberDaniel Oduber, Ex Presidente de Costa Rica. 1974-1978.

«Lizano debía iniciar el fuego como señal para que todos lo secundáramos: el carro, por lógica, debía estrellarse hacia uno de los lados; de hacerlo a la derecha Quirós tenía que encargarse de rematar a sus ocupantes y si hubiese sido a la izquierda le habría correspondido a Chacón Jinesta. Entre tanto, Lizano y yo nos habríamos encargado de apagar la luz de la esquina huyendo inmediatamente a través del Parque Bolívar hacia la cuesta de la Familia Jiménez en San Francisco de Guadalupe donde habríamos de dejar las armas, os hubiéramos cambiado de ropa si era del caso y en carros que nos esperaban habríamos emprendido la huida distribuyéndonos hacia el Sur unos, al Petir Tiranon y a la Soda Palace, otros hacia la Pulperia El Dolar o sea rumbo al Oeste dando vuelta por Cinco Esquinas hasta llegar al Edén Bar donde habríamos esperado noticias de los acontecimientos, y actuando de acuerdo con la forma que requiriera el caso...»

«Algunos nos opusimos al desarrollo de ese plan exponiendo que eso no proporcionaría ningún provecho a la oposición, razonamiento que el señor Figueres refutó alegando que la única solución que él encontraba debido a la cantidad de dinero que había botado en preparaciones era rematar al “hijo de puta” del Doctor (palabras textuales de Figueres) y con el objeto de producir un efecto psicológico entre los que escuchábamos jugaba con una pistola calibre cuarenta y cinco de cachas de venado, lo que corroboró Édgar Cardona diciendo que si no realizábamos ese plan la noche siguiente como se planeaba se retiraba completamente de la oposición. Daniel Oduber y Alberto Quirós hicieron notar a Pepe Figueres que era necesario que cada uno de nosotros contara por lo menos con mil colones en la bolsa por caso de que tuviéramos que emprender la huida lo que no se logró ya que el señor Fernando Vlaverde no contaba con el dinero necesario y que el Comite de Finanzas se opuso a facilitarlo. Se recurrió al doctor Oreamuno, uno de los individuos que más dinero han proporcionado a este grupo pero parece que con él tampoco fue posible conseguirlo, por lo que este acto criminal no se realizó ese día, que corresponde exactamente al siguiente del ataque de que fue objeto el señor Vaglio en las inmediaciones de la finca del señor Figueres en el mes de mayo del presente año (1947), siendo viernes el día señalado para el atentado. Con gran confusión eminente transcurrió el día sábado ya que no habiendo querido escuchar razones el señor Figueres me hizo sospechar que todo lo que perseguía era una venganza personal y no atreviéndose a cobrarla por su propia cuenta como un hombre, recurría a nosotros, sabiéndonos un grupo lleno de coraje y de decisión. Él había sido deportado por el Gobierno del doctor Calderón Guardia».

tribuna 06-11-1947La Tribuna. 6 de noviembre de 1947.

En una de las últimas entrevistas dadas por Figueres antes de partir al más allá y en respuesta a la pregunta que le hacía el entrevistador de cómo le gustaría que lo describieran los historiadores del futuro, a lo cual éste respondió:

«como un hombre de bien, hombres de realizaciones son más, son más abundantes yo creo».

Bibliografía

Cardona Quirós, Édgar. Mi verdad. Editorial García Hermanos, 1992.

La Nación. Murió Édgar Cardona. 13 de enero de 2001.

pdfLa Tribuna. 23 de octubre de 19477.71 MB

pdfLa Tribuna. 6 de noviembre de 19476.71 MB


Opina y recomienda

Share on Myspace

Geografía de Costa Rica